Cómo organizar una despensa saludable

La buena organización en la alacena y la heladera está directamente vinculada con una mejor alimentación, con el ahorro de dinero y sobre todo, de tiempo.

¿Cómo organizar una alacena saludable?

  • Hay que tenerlo todo a la vista y olvidarse de almacenar. Una buena idea es tenerlo todo en envases transparentes (si son de vidrio mejor) porque así puedes ver qué y cuánto tenés.
  • Colocar los alimentos que más consumís en primera línea y también los más saludables a la vista, para que en esos momentos de “me lo comería todo”, tus ojos vean la opción más saludable en primer lugar.
  • Colocar los alimentos recién comprados al fondo, y mover los más antiguos hacia delante para evitar que caduquen. Un buena idea es etiquetar los frascos con el alimento y la fecha de caducidad.
  • Tener una sección a la que te cueste acceder que sea “la de los caprichos”, dónde estén todas esas que sabes que las tenés que comer como excepción.

Los básicos que debemos tener en nuestra alacena son:

  1. Cereales integrales (mijo, arroz integral, trigo sarraceno, quinoa, etc…)
  2. Legumbres
  3. Semillas (si las molemos, hay que guardarlas en la heladera para que no pierdan sus propiedades)
  4. Frutos secos
  5. Latas de verdura para emergencias
  6. Acetite de oliva virgen extra

¿Cómo organizar frutas y verduras?

  • Deben estar visibles y no amontonadas.
  • Guardarlas en la zona menos fría de la heladera (en el cajón de abajo)
  • Antes de guardarlas, dejarlas limpias eliminando restos de tierra pero sin lavarlas con agua, para evitar que la humedad las estropeen.
  • Los vegetales se pueden almacenar en bolsas de algodón ecológico o bolsas con agujeros, para que respiren.
  • Una buena idea, es  dejar en la nevera fruta y verdura cortada en bolsitas para comerlo como snack.
  • Algunas frutas y verduras debemos tenerlas fuera de la heladera (hasta que la temperatura ambiente lo permita), en el frutero o un carrito como por ejemplo: las bananas, los kiwis, los tomates porque si no pierden el aroma. Las cebollas y tubérculos se tienen que guardar en lugar bien ventilado y oscuro.

En cuanto a los lácteos, lo mejor es colocarlos en el estante de arriba (leche, yogures, quesos, etc).

No hay que olvidar que, para mantener este orden, es importante LA PLANIFICACIÓN. Es imprescindible encontrar un momento en la semana para diseñar el menú semanal y hacer la lista de la compra. Así, además de ahorrar tiempo, vas a ahorrar dinero y vas a disfrutar de esa alegría que da saber que llevas las riendas de tu vida.

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